


Recibí una llamada de un número desconocido… y no quise contestar.
Después me llegó un WhatsApp. Era la encargada de marketing de Wild Lama. Se presentó, me contó que habían estado viendo mi Instagram y que me querían invitar a una salida de birdwatching en el humedal de Batuco.
Y de verdad… me dio demasiada emoción.
Como que no lo podía creer mucho. Sentí esa mezcla entre felicidad y sorpresa, como cuando te pasa algo que nunca pensaste que te iba a pasar.
Obviamente acepté.
Ese día mi hermano me llevó a Santiago y llegué a la tienda en Providencia. Desde que llegué todo fue muy acogedor, muy cercano. Nos recibieron demasiado bien, nos sacamos fotos y después partimos hacia Batuco.
Y ahí fue cuando todo se volvió aún más especial.
Estar en la naturaleza, escuchar los sonidos, ver las aves tan de cerca… fue demasiado lindo. Hubo un momento que me marcó mucho: ver al pajarito de siete colores. Es que de verdad es precioso, no es lo mismo verlo en fotos que tenerlo ahí, tan cerca.
Me sentí muy cómoda todo el tiempo, como tranquila, disfrutando cada momento.
Después nos llevaron de vuelta y, en mi caso, incluso me acercaron hasta Casablanca, lo que encontré demasiado lindo como gesto.
Y no sé… me quedé pensando mucho después.
Porque yo siempre pensé que estas cosas no me iban a pasar. Que quizás necesitabas más seguidores o ser “más grande”… pero no.
Pasó igual.
Y me hizo muy feliz. Me hizo sentir que lo que uno hace, aunque sea pequeño, sí llega a alguien.
Fue un día demasiado bonito, de esos que se quedan contigo 💛